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Biografía

Elisabeth Perez nació, de forma prematura, allá por 1999 en  el servicio de ginecología y obstetricia del Hospital de Cruces.

Estos dos hechos, aparentemente casuales, fueron, sin embargo, cruciales y premonitorios en el desarrollo de su personalidad y carrera profesional.

Comenzó a dar sus primeros pasos muy tarde y, de igual forma, comenzó a hablar también de forma tardía, si bien en los años subsecuentes se dedico con una gran pasión y esfuerzo a recuperar el tiempo perdido lo cual ha conseguido de forma más que notable, habiéndose ganado en la actualidad una más que merecida fama de «guindilla» y «parlanchina» y, de hecho, se rumorea que estas habilidades fueron determinantes para que su padre se hiciera camionero.

Elisabeth era, y sigue siendo, la hija menor, lo cual no fue óbice para que destacara rápidamente en su vida estudiantil.

Día sí y día también profesores y andereños se fijaban en ella y les dejaba asombrados la extraordinaria capacidad de retentiva a pesar de que no callaba ni debajo del agua.

Otro de los aspectos destacados de Elisabeth es su claridad de ideas a pesar de su tierna edad: Siempre tuvo claro que quería ser médico.

En ello pesó mucho el haber nacido de forma prematura, lo cual le hizo ver la gran importancia del trabajo hospitalario, aunque hay algunos analistas que consideran que el hecho de que su madre sea técnico auxiliar en Osakidetza también aportó un punto de motivación adicional: así podría dar órdenes a su madre y echarle broncas y, de esta forma, consideraría que estarían en paz.

En la actualidad, Elisabeth sigue demostrando su determinación y genialidad al haber conseguido seguir viviendo de sus padres mientras completa sus estudios medios y de Conservatorio.